Cosas que debes hacer al visitar a un recién nacido

  • Lleva comida  

Los padres de un bebé generalmente disponen de poco tiempo para cocinar y aun menos para comer de manera calmada. Por eso es habitual que la mala alimentación se sume al cansancio acumulado. 

Llevar algo de comida (casera y apetecible, a ser posible, o algo preparado pero que sea de calidad) puede resultarles muy útil cuando no hayan dormido lo suficiente o no hayan tenido tiempo de ir a comprar. 

Además, una tortilla de patatas o un pastel de carne los puede sacar de un apuro en caso de visitas inesperadas.  

  • Cuida del bebé un rato  

 Si la madre (que normalmente es la que se encuentra los primeros meses a cargo del bebé) se siente cómoda y el bebé se duerme o se queda tranquilo, puedes ofrecerte a vigilarlo un rato mientras se ducha, llama por teléfono o mira el correo.  

Un recién nacido requiere de una atención constante y hace muy difícil en ocasiones las acciones cotidianas que damos por sentadas. Por eso, media hora de tranquilidad puede hacer maravillas para relajarse y recargar energía. 

  • Ofrécete a ayudar en algo  

Cuando estás cuidando de un bebé muchas veces tienes que elegir entre las diferentes tareas diarias puesto que el poco tiempo que nos queda disponible no da para todo. O voy a la compra o plancho la ropa, si me lavo el pelo no puedo poner otra lavadora y así hasta sentirnos muy cerca del caos.  

Si vamos a visitar a un recién nacido y a sus padres, realizar por ellos alguna de estas tareas puede facilitarles enormemente la vida, como ofrecernos a pasear al perro, llevarles algo del super o sacar esa bolsa de pañales sucios que se acumula en la cocina.  

  • Vete pronto 

Por muy contentos que se sientan con tu visita, estarán muy probablemente cansados y saturados, con ganas de ponerse cómodos y atender a su bebé. Así que mejor evita quedarte demasiado aunque te insistan en ello y recuerda que ahora sus horarios han cambiado y a lo mejor no es buena idea alargar la velada. Además, si se acerca la hora de comer o cenar es posible que se sientan obligados a pedirte que los acompañes. 

  • No te comportes como un invitado 

 Es posible que esos padres a los que visitas sean grandes anfitriones, pero con un bebé en casa la capacidad (y las ganas ) de atender a los invitados probablemente hayan caído bastantes puntos.  

Lleva algo de beber, unos aperitivos si hay confianza, y quédate el tiempo justo.  

Los padres a los que visitas son las mismas personas que antes, pero no esperes que se comporten como si no tuvieran un bebé y por supuesto no hagas comentarios de ese tipo. 

  • Haz siempre comentarios positivos  

 Tanto si es el primer hijo como si ya tienen alguno más, siempre aparecerán las dudas, las inseguridades sobre si lo están haciendo bien, y por supuesto la preocupación por que su retoño esté sano. 

Por eso, haz siempre comentarios positivos sobre el bebé, sobre lo que significa ser padres y la etapa maravillosa que van a vivir. Evita hacer comparaciones con otros padres o niños, y si vas a hablar de otros siempre que sea para destacar la parte positiva.  

 A todos  los padres les gusta que la gente a su alrededor tenga detalles con su recién nacido para demostrar su afecto. Por eso, es de buena educación llevar algún detalle ajustado al nivel de confianza y al presupuesto que nos queramos gastar. 

Evita los regalos de mala calidad. Ningún padre se sentirá cómodo dejando a su hijo con un juguete que no es seguro.  

Si no estés muy seguro de cuáles son los regalos adecuados para un bebé, tal vez te sirva leer nuestro artículo ¨ Los 6 mejores regalos para recién nacido¨