La alimentación  del bebé

Es probablemente una de las preocupaciones más compartidas entre las madres de cualquier parte del mundo. Cómo introducir los diferentes alimentos, a qué edad, cómo garantizar que obtiene todos los nutrientes necesarios y acostumbrarlo a comer de todo…

Los padres de cualquier bebé hacen verdaderos equilibrios entre lo que al bebé le gusta y lo que es mejor para él, entre la fruta y el yogur de fresa, más verduras y menos galletas. Sin embargo no existe una única fórmula igual para todos los niños, y de hecho diferentes profesionales pueden recomendar cosas diferentes. También a lo largo del tiempo la forma de alimentar a los bebés, y en la actualidad la tendencia es la vuelta a una alimentación menos estructurada y mas intuitiva participativa por parte del bebé.

La alimentación Baby Lead Weaning o BLW

Supone la introducción de los alimentos de manera que sea el propio bebé el que los coja y se los lleve a la boca, pudiendo probar los sabores y las texturas, al contrario de lo acostumbrado en las últimas décadas en las que los alimentos se le ofrecían triturados en forma de puré, normalmente mezclando diferentes frutas, verduras y cereales.

Mediante el BLW no se pretende sustituir su principal fuente de alimentación, que sigue siendo la leche materna o de fórmula durante el primer año, si no de darle la oportunidad al bebé de probar los diferentes alimentos, acostumbrarse a diferentes sabores y texturas y con ello, además de estimularlo, permitirle manipular los alimentos y aprender a usar las manos y la boca con los alimentos sólidos.

El Baby Lead Weaning busca mejorar la experiencia del bebé con la comida, disminuyendo en el futuro el rechazo a los sabores nuevos y a las texturas, algo que ocurre más frecuentemente con los purés y triturados.

Para que este método sea un éxito, debe ser el bebé el que marque el ritmo para que siempre sea una experiencia positiva. Es importante ofrecer los diferentes alimentos por separado y preparados correctamente para que los pueda manipular sin problemas y no supongan un riesgo. Ya que su correcta nutrición está garantizada con la leche, no es importante qué cantidad come ni de qué alimento, si no que cada experiencia sea positiva.

En el BLW no se busca que el bebé coma de todo, ni que se acostumbre a las verduras, frutas o cualquier alimento que sea de nuestra elección, si no que pruebe. Comerá aquello que más le guste y rechazará algunos alimentos que por su sabor o textura no le agraden. Nunca hay que obligarlo a comer, pero si tenemos interés podemos ofrecérselo en otra ocasión o mientras lo comemos nosotros, ya que los bebés suelen mostrar gran interés por lo que comen sus padres.

Es importante recordar que no todos los alimentos son recomendables para niños menores de un año, como la sal, el azúcar, la miel, los frutos secos, los lácteos y en general los alimentos procesados.

Siempre debemos consultar al pediatra antes de introducir un alimento nuevo, y es mejor hacerlo de uno en uno por si hubiera reacciones alérgicas.

Algunos de los alimentos

  • Verduras cocidas al vapor como patatas, zanahorias, calabaza, brócoli…
  • Zumo de naranja, manzana, pera, plátano, melón, sandía
  • Arroz o quinoa hervidos
  • Tomate sin piel y sin pepitas
  • Pescado
  • Ajo
  • Huevo cocido o a la plancha
  • Nabo, coliflor, berenjena
  • Leche de coco

 

Por supuesto debemos de adaptar los diferentes alimentos a la edad del niño y nunca dejarlo solo.